Ya no duele

Ya no duelen las horas sin verte.

<No me quedo mirando la danza de las agujas tic, tic, tic; empeñadas en marcar los minutos sin tí.>

Ya no duele no recordar tu olor.

< Mis pituitarias no se escandalizan por el vacío que dejaste.>

Ya no duele no escuchar tu voz dándome los buenos días.

<Mis tímpanos aprendieron a vivir sin la sonoridad romántica de tu garganta.>

Ya no duele no sentir el calor de tu piel rozando mis muslos.

<Las terminaciones nerviosas amputaron su capacidad de vibrar con tu contacto>

Ya no duele no sentir tu aliento en mi nuca.

<Ahora se esconde tras una gran mata de pelo, agazapada de la vista de otras bocas, otros labios>

Pero como buena cicatriz: no duele, pero tampoco se olvida.

5 comentarios sobre “Ya no duele

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  1. Hablo desde mi experiencia. Tal vez duelan pero de otra manera, a través del recuerdo cuando vemos la cicatriz. Yo soy más del «borrón y cuenta nueva» pero cuando algo cuesta olvidar aunque sean pocos los momentos del recuerdo, creo que eso es otra manera de dolor. Un abrazo.

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  2. ¿Y para eso dices que las Musas las tenías de vacaciones? Porque este texto está francamente bien. Las diferentes impresiones sensoriales y la estructura en paralelo (negación-determinación) conducen a una frase final que está muy bien al transportar mentalmente a una imagen de herida del espíritu… 🙂

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