Ayer cuando salí a comprar un par de cosas que necesitaba para la cena me crucé con Cenicienta. Aunque tenía prisa porque me iban a cerrar el súper tuve que pararme a charlar con ella, tenía ganas de contarme lo feliz que estaba. Según me dijo había pasado una temporada chunga, al borde de la... Leer más →
Menos cuentos de hadas y más polvos reales
Salí de la ducha con la piel escocida, en invierno o siento que el agua caliente está empezando a desprender mi piel como si fuese la de un fuet o no hay manera de que entre en calor, y comencé a secarme frente al espejo: mala idea. Nunca, nunca hay que secarse frente al espejo... Leer más →




