No me mires así. Ya sé que no soy lo que esperabas. Mi risa es escandalosa y alocada, igual que mi alma. Te atrajo mi impulsividad y mis palabras, y ahora me prefieres callada. Ni sumisa, ni marchita, sincera y avispada. No me mires así. Ya sé que no soy lo que esperabas. ¿O tal... Leer más →




