Ya sé cómo es el infierno: tiene toboganes y se hace llamar parque acuático. No, no exagero y por supuesto que ya había disfrutado de estos sitios, pero como adolescente o niña (ahora comprendo la cara de felicidad de mis padres cuando llegaba la hora de cierre del parque). Vamos a dejar a un lado... Leer más →




