Una madre agotada tras ocho horas de trabajo. Un bebé que llora. Juntos, tumbados en el sofá, ella boca arriba y el pequeño sobre su pecho. Poco a poco sus respiraciones se acompasan: son solo una. El llanto cesa y da paso al sueño. El cansancio se evapora y se convierte en una placentera relajación.... Leer más →




