La chica del abrigo rojo

Llegó envuelta en su abrigo de paño rojo con gesto dulce, palabras respetuosas y ojos ávidos de nuevos conocimientos, pero con paso seguro y firme como el color carmesí de su chaqueta de paño dispuesta a afrontar un nuevo camino.

Los primeros días fueron duros, estresantes, apabullantes y aunque la desesperación y el cansancio intentaron apoderarse de ella, no lo consiguieron. Se mantuvo erguida: en su vocabulario no existía la palabra abandono ni renuncia.

Los días y después los meses, la hicieron más fuerte, mucho más de lo que ella hubiese imaginado. Nunca perdió la sonrisa, al contrario, su humor ácido y su enorme corazón acabaron enamorando a todo afortunado que compartía unos minutos con ella.

Pero ella fue quién la vio entrar con su abrigo rojo el primer día: «Esta chica es especial», pensó.

PD: ¡Feliz cumpleaños, mi chica del abrigo rojo!

8 comentarios sobre “La chica del abrigo rojo

Agrega el tuyo

Replica a lascronicasdelotromundo Cancelar la respuesta

Blog de WordPress.com.

Subir ↑